Cine convencional vs Cine 3D: Innovación sí, revolución, no

Jan 13

Después de ver Avatar en 3D, las conclusiones son evidentes. El cine pretende ser cambiado o actualizado de forma inmediata quizá, para atraer a la gente a las salas ya que en los últimos años, se ha detectado un descenso alarmante de público. Es cierto que la tecnología de Cameron no es nueva ya que recuerdo un film de “Pesadilla en Elm Street” (la sexta parte, creo recordar) y posteriormente más films.


Como el compañero Rick ya habló de Avatar, no lo haré yo para que no proteste y diga que le piso los posts.

A mí la película me pareció interesante, con un 3D muy conseguido (algunos efectos son impresionantes) y un guión que ralla lo absurdo por su sencillez: (chico guerrero conoce chica, chico se enamora de chica, chico cambia de bando y se hace pacifista, chico ayuda chica, viven felices y comen perdices -aunque en esta peli, la felicidad es un poco amarga).

Respecto al tono ecologista y moralizador, me parece estupendo. En posts anteriores, citaba yo el tema del bosque amazónico, pues mira por donde aquí lo puedo retomar. Me parece increíble que gente civilizada piense que” como yo no voy a vivir el final del mundo, voy a joderlo un poquito más para vivir mejor”. Normalmente es gente a lo que la naturaleza se la sopla bastante, y los animales también. No hay que ser ecologista para pensar un poco y darse cuenta que nuestro planeta está sufriendo y nos lo cargamos poco a poco. Pero bueno, dejémonos de diálogos líbero-ecologistas y centrémonos en el cine.

Volviendo a las 3D, la sensación que provoca el film es arrebatador y en algunos momentos sorprendente, queriendo estirar la mano y coger o tocar ciertos objetos. Aún así, para la gente que lleva gafas, es algo incomodísimo ya que colocar las gafas 3D encima de tus gafas es un engorro.

Por otra parte, el corte entre escenas -personalmente- me pareció algo inestable, notando el cambio de la misma como si de un corte mal hecho se tratara. Las gafas no “tridimensionan” en toda su amplitud, hay zonas laterales que no se ven bien. Y por último, no sé yo si el uso contínuo en cine de esas gafas será muy beneficioso para el ojo humano…





Otra pregunta que me hago es si será interesante para el cine en general o solamente como distracción en el cine de palomitas -véanse superproducciones de acción / ciencia ficción-. No creo que una comedia de Sandra Bullock tenga mucho que decirnos en 3D.

¿Qué pasará con las técnicas clásicas del cine? el blanco y negro junto con la decoloración, el “polvo y rascaduras” del cine envejecido?

Si el otro día os hablaba de L.A. Confidential o El Padrino, dudo mucho que este tipo de películas ganen en 3D, por lo que mi opinión es que este 3D sólo debe emplearse en momentos puntuales y en superproducciones que lo necesiten porque demás, la entrada es dos euros y pico más cara, cosa que hará que, Avatar recaude bitrillones de dólares pero que las siguientes producciones pierdan audiencia y por supuesto calidad artística. ¿cuántos productores y empresas pueden permitirse el lujo de invertir cerca de 300 millones -que es lo que ha costado más o menos Avatar- para un film en 3D? La respuesta: Nadie. Cameron ha tirado de monedero para hacer realidad un sueño que llevaba dormitando hace 20 años pero de aquí a que el cine en 3D sea una referencia, dista un mundo, o dos.


La reflexión final que hago es que el cine está bien como está, que ver disparos y explosiones en 3D de vez en cuando está muy bien, pero decir que es una revolución… más bien es una innovación importantísima.

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