Lost: Impresiones de un converso tardío

Jan 24

Lost, en su día, fue una de las series a las que no presté demasiada atención. No sabía demasiado de ella, y lo que sabía –unos tipos que intentaban sobrevivir, cual robinsones crusoes modernos en una isla en medio del Pacífico— no me atraía demasiado. Después leí que en la isla no dejaban de encontrarse monstruos y más gente, y siguió sin convencerme.

Además, sólo oía comentarios elogiosos, tanto por parte de gente de la que me fío mucho de su criterio, como por parte de gente de la que no me fío nada.

Al final pesó la opinión de la gente de la que me fío, y después del maratón que empezó cuatro este verano, y que no pude seguir, por cuestiones de horarios, empecé a verla.

Y la verdad es que me pasó lo que a la mayoría de la gente: acabó enganchándome, y desde entonces me he tragado las cinco temporadas enteritas y espero con ansia e ilusión el estreno de la sexta y última temporada.

No fue tanto la historia, pues me parece enrevesada, y demasiadas veces forzadas hasta límites que rozan el engaño con los fans, sino la estructura narrativa de la serie, que me parece magistral, lo que acabó de convencerme.

Los flashbacks, las primeras temporadas, apoyados posteriormente en unos flasfhforwards muy efectivos, que se inician al final de la tercera temporada, y que sirven, si esto es todavía posible, para complicar algo más la trama son una auténtica delicia, y ayudan a darle variedad a una historia, que de otra manera podría acabar aburriendo (por muy entretenida que sea la trama de la isla).

Estos flashbacks, en cada capítulo nos van contando el pasado de cada personaje principal, lo que nos ayuda a entender la psicología de los mismos, están integrados maravillosamente dentro de la historia, por lo que poco a poco vamos conociendo, y por lo tanto entendiendo mejor, tanto a los personajes como sus reacciones.

La estructura, bastante compleja, acaba por encajar, como las piezas de un puzzle, y después de más de 100 episodios, lo que queda claro es que nada de lo que aparece en pantalla sucede por casualidad. Los acontecimientos, en principio más irrelevantes, pueden después explicar, en otro capítulo, o en otra temporada una trama diferente. Esta complejidad es algo de lo que, personalmente, más aprecio, aunque también sea uno de los motivos por los que la serie puede calificarse de “tramposa”

Además, hay que reconocer, también, el mérito que tiene que el principal personaje de la serie no sea un personaje en sí, sino la isla, que es capaz de todo. Así, hemos visto a la isla curar enfermedades, como el menor de sus logros, también es capaz de resucitar a la gente, y de desplazarse, tanto en el tiempo como en el espacio. La isla es, y no recuerdo otra serie en la que pase, el personaje principal de la serie, que consigue, además, enlazar todas las tramas.

Otro aspecto a destacar de la serie es que, a diferencia de la mayoría, no transcurre en tiempo real, sino en tiempo diferido, es decir, las temporadas no se ajustan a años naturales. El tiempo transcurrido durante las cuatro primeras temporadas, a efectos de la serie, es de únicamente 100 días, lo que supongo que le da un mayor ritmo. Aquí sí que no soy un buen ejemplo, pues yo la vi prácticamente en tiempo real, pero puedo entender la ansiedad de todos los fans, que son muchos. Al final, en un salto de tres años, la serie consigue volver a equilibrar el tiempo transcurrido para los personajes con el tiempo real del estreno.

Respecto a los personajes, creo que en general están muy bien desarrollados. Son complementarios, y nos demuestran como sobreviven personas de muy diversa procedencia, origen, pasado y motivaciones, ante situaciones muy adversas, primero de pura supervivencia frente a los elementos, para posteriormente tener que defenderse de “los otros”.

En general, la mayoría de los personajes están demasiado “torturados internamente”. Si bien es una serie coral, y cada uno tendrá sus favoritos, hay cierta preponderancia en los personajes de Jack (Matthew Fox) y Sawyer (Josh Holloway), por parte masculina, que suelen encarnar la típica rivalidad masculina; en la parte femenina son Kate (Evangeline Lilly) y Juliet (Elizabeth Mitchell)a pesar de no ser un personaje regular hasta casi la tercera temporada– las que parecen llevar el peso. Además, entre estos cuatro personajes hay establecidos dos triángulos amorosos, que se deberían solucionar, como tantos otros temas, en la T6.

El resto de personajes principales, Locke, Sayid, Ben, Jin, Sun, Desmond o Hurley están también muy conseguidos, por lo que se consigue un reparto final muy equilibrado y sin excesivos desequilibrios.

Aunque en principio hay unos 50 supervivientes la serie explota unos 20 personajes, una docena principales, (de los que se cuentan las historias en los flashbacks) y secundarios, que o bien no aparecen, o su historia es contada en un único episodio.

La clave para distinguirlos es sencilla: si se meten en líos son principales. A ese respecto me parece genial una escena de la T5 en la que vuelven  a aparecer dos personajes secundarios, que al ver a “la pandilla” casi huye despavorida, pues dicen que sólo traen problemas, con sus guerritas particulares o ganas de salvar el mundo. Otra escena similar ocurre en la segunda temporada cuando uno de los secundarios, profesor, los compara con las pandillitas que se forman, en los institutos entre los “populares” y el resto.

La experiencia enseña, además, en que por muy muerto que en principio esté un personaje no te puedes fiar, pues puede volver a aparecer, bien en plan resurrección milagrosa, o como consecuencia de un flashback, que nos enseña algo que hizo en el pasado.

Lo bueno es que los roles, aunque parecen muy claros, acaban, en numerosas ocasiones, por darse la vuelta, en una dualidad entre el bien y el mal que parece gustar especialmente a los guionistas. Al final no se sabe si los en teoría buenos lo son tanto, o si los egoístas no son, en realidad, los más desprendidos, o si la gente que, en principio lucha por su único propio interés, es en realidad la que quiere el bien para todos.

Así que, para no extenderme demasiado, decir que después de todo lo visto: supervivencia, antiguos pobladores, experimentos científicos para salvar al mundo, monstruos, malos, más malos, viajes en el espacio y en el tiempo, muerte, bombas, exterminios, gente obsesionada con explotar la isla, gente obsesionada con preservar su legado, muertes, nacimientos… sólo cabe esperar a la última temporada en la que hay tantos cabos sueltos que costarán de cerrar, pero después de lo visto, creo que hay que darles un voto de confianza a los creadores de la serie.

Para acabar, chascarrillo: en uno de los documentales de los dvd’s el creador original, Jeffrey Lieber, cuenta que cuando se reunió con JJ Abrahams, otro gurú de las series y co-creador en poco más de media hora tenían la trama general para las cinco primeras temporadas. Después de verlas reconozco que sí es verdad eso es imaginación.

Para ir adelantándonos, en breve colgaremos un post con nuestras apuestas

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One comment

  1. Dani Díaz /

    Evidentemente, como cabezón que eres, no te dejaste influir por MI opinión, pues si de algo puedo sentirme orgulloso es de haberos descubierto la serie a un montón de gente (cuando nadie se descargaba nada ni veía series de actualidad en V.O.).

    Por cierto, la serie pertenece a JJ (casi más) tanto como a Lieber, no a éste primero. JJ tiene en su haber la muy meritoria ALIAS, recomendada 100% y que nadie que aprecie ligeramente podrá dejar pasar (las tramas secundarias, son el leit motiv de la serie realmente) y como no, la ultimísima FRINGE, que ha dado más disgustos que placeres…

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