Maldito Karma (David Safier)
Jun 22
Imaginad que morís de repente y, por culpa de no haber sido “buenas personas”, habéis acumulado “mal karma”. Como consecuencia, en vez de ir al Nirvana, sois castigados con la reencarnación en una “especie inferior”. Para hacer más cruel el castigo recordaréis todo lo sucedido en vuestra existencia anterior.

En este original punto de partida se basa la novela. Kim Lange es una presentadora de televisión con gran éxito, pero a lo largo de su vida ha ido acumulando mal karma: siendo trepa, dejando de lado a su familia… por eso, cuando muere repentinamente, –de una manera un tanto cómica, todo hay que decirlo- después de ver una luz se encuentra reencarnada en hormiga y Buda, que es el que maneja todo el asunto de las reencarnaciones, le dice que así permanecerá hasta que no acumule mejor karma, que le permitirá, o bien ir subiendo en la escala, o poder alcanzar el “Nirvana”.
A partir de entonces Kim empezará a darse cuenta de todos los errores cometidos e irá pasando por sucesivas etapas, en las que a través de una narración con un buen ritmo, y bastante ironía, veremos como evoluciona hasta hacer cosas por los demás, sin estar basadas en el propio egoísmo.
Esta evolución le llevará a ser una hormiga, la mayor parte del tiempo que pasa como animal, un conejillo de indias –evolución positiva-, ternera –evolución positiva de nuevo- lombriz –paso hacia atrás- y posteriormente ardilla y perro.
Su vida volverá a cambiar, después de todas las reencarnaciones animales, aunque esta parte me la guardo en que, para que quede algo por descubrir del libro.
A lo largo de esta evolución se encontrará, en uno de los muchos toques cómicos del libro, con Casanova, el auténtico, que por su vida disoluta es una hormiga, a la que Kim hará evolucionar a lo largo de la escala.
Son también bastante divertidos todos los encuentros de la protagonista con Buda, y como este la instruye sobre como se evoluciona en la escala. Además, Buda es aquel a quien le tocan todos aquellos practicantes de su religión y todos los no creyentes –como Kim-, según acuerdo al que ha llegado con los otros “Jefes”, en uno de los pasajes más delirantes –viendo el tema eso es bastante decir- y entretenidos de la novela.
Sin embargo, a pesar de ser una “novela ligera”, creo que detrás de toda la ironía que rezuma, si se quiere profundizar hay otro mensaje, mas o menos moralizante, en el que se destacan los valores primordiales: familia, amistad… frente a otros más en boga: egoísmo, éxito profesional por encima de todo, engaño, belleza exterior frente a la interior…
También presenta una reflexión interesante, que le ocurre muy al final a la protagonista, acerca de la verdadera felicidad o Nirvana. Sin embargo, esto se hace de una forma, en mi opinión, bastante sutil, de tal manera que no nos da la impresión de haber leído un “cuento con moraleja”
La novela es muy divertida, al parecer todo un bestseller en Alemania. A mí me llegó en forma de regalo, regalo que agradezco pues realmente me lo he pasado muy bien con ella.
Es relativamente corta –poco más de 300 páginas- por lo que puede leerse perfectamente en un día, calculo poco más de cuatro horas de lectura, o llevar encima para el tren, metro o similar, o incluso, aprovechando las fechas, la playa.










