Mis experiencias con la electrónica de consumo I: Reproductores de sonido, segunda parte

Aug 05

Continuamos con el post del otro día.

Primer reproductor “mini” mp3: Creative Muvo 128Mb

En el 2003 los reproductores basados en memoria flash llegaban a una capacidad que me parecía suficiente 128mb, que daban para un par de horas.

Compré el Muvo, que creo me costó unos 180€, fundamentalmente para escuchar música mientras corría, pues era ligerísimo, y cómodo de llevar, con una cinta colgada el cuello, que venía incluida; pero que creo fue lo que acabó con él, pues debió entrar sudor en la unión que había entre la toma usb y la carcasa, quedando inutilizado el reproductor, pues el USB, mal que bien funcionaba

Sin embargo, esta toma usb permitía usarlo también como “pen” de memoria –estamos hablando de hace 7 años- y ese era uno de los tamaños estándar del mercado, lo que hacía de él un aparato bastante interesante. La carga era directamente por USB.

A diferencia del Juke su “hermano mayor”, el Muvo aparecía como una unidad de disco en el ordenador en la que se arrastraban los archivos, siendo una ventaja, pero a la vez también incómodo pues había que “manipular” los títulos de las canciones para conseguir un determinado orden.

La calidad de sonido, era muy buena, para lo pequeño que era el aparatito. Hay que reconocer que los chicos de Creative, al menos entonces, hacían buenos aparatitos.

Estado actual: Sólo sirve como pen, y el tamaño ha quedado desfasado, por lo que prácticamente no lo utilizo.

Sustituido por: Ipod Nano.

Primer reproductor mp3 portátil de más de 1gb: Muvo2 4Gb.

A finales del 2004 viajaba bastante a menudo y el Muvo se quedaba corto para el trayecto que hacía, de unas 3h, por lo que necesitaba un reproductor que pudiera ofrecer más capacidad.

En ese momento Creative había sacado el Muvo2 pareció una buena opción, pues ofrecía 4Gb en un tamaño razonable y, aunque no servía para correr, multiplicaba por 32 la capacidad de su “hermano pequeño”. El precio, aunque más caro que el Muvo me pareció entonces razonable: 200€ apx

El aparato llevaba una toma mini usb, que se conectaba por cable usb al cable del ordenador, y permitía ordenar la música por carpetas, además de contar con opciones como el modo de reproducción como el aleatorio, algo recomendable cuando ya se almacenan una cantidad razonable de canciones.

Llevaba un cargador, no demasiado pesado, aunque me parece que también se podía recargar por USB, pero no estoy seguro.

Funcionó bastante bien, pero tenía un gran defecto: era un dispositivo basado en un disco duro, y no en memoria flash, por lo que la primera vez que se fue, en un descuido, al suelo se estropeó, para no volver a funcionar nunca más. No sé si fue mala suerte, pues la caída no fue nada espectacular, desde la altura de una silla, pero no me gustó nada, pues creía que un aparato de ese precio estaría protegido contra golpes puntuales.

Así que aquí acabó mi relación con Creative.

Situación actual: en paradero desconocido, pues perdí el contacto con quien se ofreció a repararlo.

Sustituido por: Ipod Nano

La opción actual: Ipod nano 4gb (2ª generación)

A finales del 2006 con los dos reproductores de Creative fuera de circulación era el momento de cambiar, y el elegido fue el Ipod nano, pues era ligero, como para no molestar corriendo, y la capacidad suficiente para poder utilizarlo en viajes.

Este me lo regalaron, aunque de no haberlo recibido habría acabado comprándolo, por unos 180€, que era el precio de entonces.

Fue mi primera toma de contacto con el “universo apple”.

El diseño, como casi siempre en apple, era muy bonito y además superaba el problema del disco duro, al utilizar memoria flash. La queja más habitual contra esta generación fue que no tenía radio, algo que Apple corrigió en la 5ª generación (2009), aunque yo nunca la he echado de menos.

Se puede cargar desde una base o desde el USB, y aunque significa “pasar por el aro” del iTunes, que al principio no me entusiasmaba, su modo de actualización automático es mucho más cómo que cualquier versión anterior.

Lo utilizo para correr, bajar a la playa, y si no lo utilizo más en el día a día es porque el iPhone lleva el mismo sistema incorporado, pues me parece cómodo, ligero y con una batería más que suficiente.

Además ha resistido algún que otro golpe, en forma de caída, -si el footing es más peligroso de lo que parece- y ha resistido bien el imanto contra el suelo y mi peso encima. Ahora tiene un par de muescas pero sigue funcionando perfectamente.

Además, desde hace un par de años le incorporé el kit que desarrolló Apple con Nike y que sirve para medir, tiempos y distancias cuando corres, kit que también es facilísimo de utilizar y sincronizar con un perfil online.

Situación actual: en uso.

Sustitución: No lo tengo en mente, pero cuando lo haga será por otro de la generación que esté entonces vigente de Nanos.

Aquí acaba esta primera entrega. En la segunda entrega la telefonía móvil.

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2 comments

  1. Carlos Martel /

    Gran aparato. Tengo una versión justo anterior, la de 2gb y a mí me sobra para correr y para tener suficiente donde elegir en mi camino al trabajo.

    Tampoco lo voy a jubilar. El único pero que le pongo es que no puedo importar canciones de las bibliotecas de otros amigos sin cancelar la mía. Por lo demás Itunes me parece bastante intuitivo y completo.

    Bueno, se acercan las fechas, espero que ya tengáis la botella de Hendricks en la nevera..(es verano y se permite refrescarla)

  2. Rick /

    Aunque no lo he intentado demasiado, creo que hay una opción para compartir música en iTunes, sin necesidad de joder la biblioteca.
    Respecto a la Hendricks, si es la quieres esa tendrás, con la consiguiente rodaja de pepino. Eso sí, yo la Hendricks sólo la sirvo con Fever Tree. Parece mentira, con lo defensor que he sido de la Schweppes, fue probar la otra y caer rendido. Lo cual no deja de ser una putada, pq a 1,5€ la botellita ya me dirás…
    Hablando de Gin tonics de diseño estuve el otro día en un bar de Valencia en el que preparan auténticas maravillas. En concreto probé uno picante, con Gvine negra, que está infusionada con pimienta, y unas gotitas de tabasco; y otro de Gvine normal con fresa. Los dos con Fever Tree.
    Es lo que tiene la edad. Uno se va haciendo sibarita con ciertos temas, y mientras se pueda…

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