Mad Men: Vuelven los sesenta

Sep 16

Mad Men era una serie sobre la que había leído, por sus varias nominaciones  y premios. Si nos guiamos por el palmarés, este es espectacular, con trece emmys y cuatro globos de oros, incluyendo tres años seguidos el emmy a la mejor serie dramática (para ver todo el palmarés os “linko” a la wiki)

No tenía muy claro de que iba, e incluso pensaba que era una comedia, cuando es un drama. Hará cosa de un mes me descargué un par de temporadas.

He empezado a verla y en un par de semanas, coincidiendo con las vacaciones, me he tragado las tres primeras, y casi todos los episodios de la cuarta emitidos hasta ahora, descubriendo una serie diferente.

Es diferente, tanto por la ambientación, transcurre en la década de los sesenta, como por el tema: el del mundo de la publicidad.

Llama la atención desde los créditos: sobrios casi minimalistas, ya con referencias al mundo de la publicidad.

httpv://www.youtube.com/watch?v=Jg87wqGpX1o

Así, los protagonistas son publicistas de Madison Avenue en Nueva York, de ahí lo de “Mad Men”, un término, al parecer real y que ellos mismos crearon. La serie cuenta el día a día de una agencia de publicidad –ficticia-, así como las vidas personales de alguno de sus protagonistas.

La ambientación está muy cuidada, con gran atención a vestuario, peinados, coches, muebles… Sin embargo, lo que más llama la atención de esta ambientación no es el atrezzo, a pesar de ser muy bueno, sino los hábitos.

Así, es sorprendente ver a casi todos los personajes fumar a cualquier hora y en cualquier lugar o situación, embarazos incluidos. También está muy presente, no sé si porque sería común en la profesión, el alcohol en la oficina. Beben prácticamente desde primera hora de la mañana y cualquier noticia o conversación va siempre acompañada de una copa. También llama la atención el papel de la mujer: en la oficina como secretarias, totalmente al servicio de los hombres; y en casa como amas de casa “florero”.

El personaje principal de la serie es Don Draper (John Ham). Draper es el director creativo de la agencia. Profesional hecho a si mismo, bordeando, o incluso sobrepasando la legalidad, es un personaje complejo, y muy trabajado. Esconde un secreto, que se irá desvelando, en flashbacks, durante las dos primeras temporadas. Aparentemente tiene una vida inmejorable: buen trabajo, una familia feliz, casa en los suburbios… Sin embargo es un insatisfecho. Rebelde en su trabajo, donde no tolera que se le cuestione su “genio” creativo. Aquí una de las escenas en las que demuestra su talento

httpv://www.youtube.com/watch?v=R2bLNkCqpuY

Betty (January Jones) es la mujer de Don. Ama de casa de clase alta, se encuentra frustrada y aburrida con su vida (lleva seis o siete años casada al principio de la serie). Además, empezará a descubrir aspectos desconocidos del carácter de su marido. Es uno de los estilismos más cuidados de la serie, al estilo “Grace Kelly”, con unos resultados muy buenos en la pantalla. Guapísima, en un estilo casi angelical.

El resto de los personajes, con una presencia menor, cubre varios estereotipos: Roger Sterling (John Slattery, Desperate Housewives) es uno de los dueños de la agencia. Jefe, aunque para él es su amigo, de Don, es el típico viva la vida, mujeriego y bebedor.

Peggy Olson (Elizabeth Moss) es un personaje interesante. Empieza la serie como secretaria de Don, aunque pronto su talento y ambición la harán ascender en la empresa.

Pete Campbell (Vincent Kartheiser) es el “trepa” de la empresa. Niño rico y malcriado se cree con derecho a todo, y no duda en utilizar el juego sucio para ascender en la jerarquía de la empresa.

Completa la serie de personajes principales Joan (Christina Hendricks), que es la secretaria jefe de la empresa. Es consciente de su atractivo que explota, aunque demuestra evidentes dotes de organización. Toma bajo su protección a Peggy, aunque esta pronto volará libre.

La serie es un drama puro, sin concesión a la acción, como podría ocurrir, por ejemplo en Los Soprano, o Sons of Anarchy. Se basa en las historias y relaciones de sus personajes, es decir, en un guión muy sólido. Esto puede hacer que a algunos les parezca lenta, aunque para mí no lo es.

El creador de la serie es Matthew Weiner, uno de los guionistas principales de Los Soprano que, al acabar esta, pudo desarrollar esta serie que, al parecer le valió su contrato en Los Soprano (fuente Wiki).

Los acontecimientos de la “actualidad” están presentes en la serie. Así, en la primera temporada asistimos a la campaña electoral entre Kennedy y Nixon, y en la tercera al asesinato de Kennedy, que causa una gran impresión. Es la época también de la lucha por los Derechos Civiles. De hecho, en la serie los negros que aparecen son ascensoristas o botones, en lo que se supone es un reflejo de la época. También comportamientos como la homosexualidad son tratados, con los primeros en “Salir del Armario”, frente a la otra tendencia mayoritaria, que es la de esconderlo o negarlo.

La banda sonora es muy de la época, y además bastante cuidada, lo que siempre ayuda a la serie a darle un puntito de calidad.

En definitiva una serie interesante, para saber de la época sin tener que recurrir a un narrador externo que cuente su niñez y experiencias en plan nostálgico.

Recomendable para seguir.

En mis valoraciones esta serie puntúa: T1: 8,5; T2: 8,5; T3: 8,5; Valoración global: 8,5

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