Amor y otras drogas: Sería mucho mejor sin la parte “trascedental”
Jan 26
Amor y otras drogas es una peli que como comedia romántica tradicional podría haber funcionado muy bien pues contaba con todos los ingredientes necesarios: pareja protagonista Jake Gyllenhaal (Jamie ) y Anne Hathaway (Maggie) con buena sintonía y química en pantalla; una historia con cierta gracia por muchas veces que la hayamos visto, el mujeriego promiscuo que acaba conociendo a la horma de su zapato; una banda sonora correcta…
Sin embargo se ha buscado algo más ambicioso y el resultado final –al menos en mi opinión- se resiente de todo esto. Se quiere introducir en la mezcla una crítica al sistema sanitario americano, sobre todo en la parte que se refiere a la “malísima” industria farmacéutica, que de lo último que se preocupa es del paciente, y una enfermedad degenerativa en la protagonista –no es spoiler pues se dice desde el principio- para ponerle el puntito trágico. Así que lo que era una comedia ligera, y por momentos divertida acabará pareciéndose más al dramón lacrimógeno de telefilm de sobremesa.
Tan grande es el lío que ni la pareja principal de actores y algún que otro secundario, el personaje del hermano, o el médico, consiguen salvar.
La historia se ambienta a mitad de los 90, cuando el protagonista, Jamie, un joven con talento y encantador (sobre todo para las mujeres) consigue entrar como comercial en la farmacéutica Pfeizer. Pronto descubrirá que sus encantos le servirán para camelarse a las enfermeras de los médicos que visita –tópico y típico- y empieza a progresar. En una de esas visitas conoce a Maggie, una enferma de Parkinson a la que no podrá rendir a sus encantos, pues sólo busca lo mismo que él: una relación sin complicaciones.
Estos momentos son de los más graciosos de la peli, cuando ella lo sorprende constantemente, llegando el propio Jamie a sentirse “utilizado” por ella.
Pfizer saca entonces la viagra, queda explicado que casi por casualidad, y las cosas le empiezan a ir bien en su trabajo, pues aparte de su encanto tiene un producto estrella para ayudarlo. Sin embargo a nivel personal empezará a sentir por Maggie algo más que la pura atracción física, algo nada complicado por otra parte: chica atractiva, inteligente, con gran personalidad, y sin efectos visibles de su enfermedad.
A partir de aquí la historia empieza a perder la frescura y ya se puede imaginar por donde van a ir los tiros, aunque por lo menos no llega tampoco a ponerse demasiado trágica la historia, queriendo al final casi que acabe, sin que sea demasiado larga. Con diez minutos más de comedia y veinte menos de drama sería bastante mejor película.
A pesar de ello quedémonos con la parte de la comedia y la pareja protagonista -que supongo satisfará a toda la audiencia, cualquiera que sea su sexo o inclinación- aunque él está más perdido que ella, y no es para menos. Anne Hathaway demuestra que está madurando –y bastante bien- en todos los aspectos y ya ha dejado atrás la imagen de niña torpe de las comedias adolescentes que la hicieron famosa. Además, para ser una comedia enseña bastante carne, muy bien puesta por cierto.
A FAVOR: La química entre los protagonistas; las secuencias en las que él intenta seducirla y ella se le ríe en la cara
EN CONTRA: que se separe de la comedia para ir al drama.
Valoración:6 (sería más alta sin ese cambio)











