Factor de Humanidad (Robert J. Sawyer)
May 17
Factor de Humanidad es otro de los libros antiguos de Robert J. Sawyer -del que hablamos hace poco y que es uno de mis escritores de Ciencia Ficción favoritos-, que he podido encontrar en versión electrónica.
El libro, cuyo título original es “Factoring Humanity”, que creo que es algo ligeramente diferente al “Factor de Humanidad” elegido trata de temas recurrentes en la obra de Sawyer, como son el contacto con civilizaciones alienígenas, además de cierto contenido social, y en esta ocasión, alguna puya consistente contra la psicoterapia y el daño que puede hacer mal empleada.
La novela, que es del año 98, se desarrolla en un futuro cercano, concretamente en el 2017, aunque el hecho que da consistencia al argumento es del 2007, cuando se reciben un mensaje de una civilización alienígena (argumento que también ha utilizado en “Vuelta Atrás”). La novela está ambientada, como casi todas las del autor, en Canadá.
La pareja protagonista, Kyle y Sarah Graves, ambos profesores de la Universidad de Toronto, no pasa por un buen momento: su hija mayor se ha suicidado, lo que ha provocado una separación entre ellos y la pequeña acaba de acusar al padre de haber abusado de ella, en un recuerdo, que al parecer ha surgido después de que empieza a ver a una psicoterapeuta.
Esta es una de las características principales de Sawyer, que además de una historia bien construida de ciencia-ficción la vida, y los problemas de sus protagonistas están muy presentes en el desarrollo de la novela.
Kyle es profesor de informática y ha hecho grandes avances en cuanto a la computación cuántica -una de las pasiones de Sawyer, al parecer, pues sus personajes de “El Paralaje Neanderthal”, de la que prometo hablar algún día, tenían la misma ocupación- e Inteligencia Artificial.
Sarah Graves es profesora de psicología, aunque uno de sus hobbies ha sido la astronomía, y por eso sigue el mensaje extraterrestre, que de repente deja de llegar a la Tierra, después de 10 años de recepción ininterrumpida.
Lo que es más misterioso es que de este mensaje sólo se han podido descifrar los 11 primeros, de cerca de 2.900. Gracias a su intuición, Sarah, podrá descifrar el grueso del mensaje. A partir de aquí prefiero no “spoilizar” más y sí comentar la cantidad de temas que el autor mezclará en la novela.
La psicología está muy presente, con un posicionamiento en contra del psicoanálisis mal utilizado, pues puede llegar a inducir recuerdos inexistentes, aunque al final podemos decir que no llega a dudar de las intenciones del terapeuta, sino más bien del resultado.
Por la profesión de Kyle veremos varias disertaciones sobre la teoría cuántica, que ni él mismo –experto reconocido- llega a comprender, algo ciertamente complicado después de haber oído hablar sobre universos paralelos, y si estos existen, se colapsan, o son meras ilusiones para explicar algo que es ciertamente inexplicable.
Casi tanto protagonismo tiene la Inteligencia Artificial, y las interesantes disquisiciones que se hacen sobre esta; sobre la posible consciencia que pueda llegar a tener una máquina, y más aún sobre las repercusiones que podría tener para la especie humana. Además, se ofrece al respecto un posible nexo, Inteligencia Artificial-computación cuántica, que podría ser la solución definitiva al problema.
También hay reflexiones sobre la cuarta dimensión, sus características y una explicación alternativa (la más habitual es que es el tiempo) a lo que puede ser realmente.
Por último, se trata un concepto interesante, como es el de la conciencia colectiva de toda la humanidad, que puede dar que pensar.
En definitiva un libro completo, que como casi siempre, consigue que nos metamos dentro de él, tanto como para hacerse creíble. Sí, es ciencia ficción, pero está tan bien argumentada que ni te das cuenta, y que además de los temas científicos todavía pensemos en los dilemas morales que plantea. Y lo que es más importante: entretenido.
A FAVOR: Sencillez en la que se presentan teorías científicas complejas, ensamblaje de los temas en los que se diserta
EN CONTRA: las diversas líneas pueden hacerla algo densa y confusa por momentos.











