La Alternativa del Diablo (Frederick Forsyth)

Jun 27

Con la llegada del verano, y mientras que no tenga un ebook que me permita leer en exteriores, se imponen los títulos de tapa blanda para poder llevar a la playa o a la piscina.

El libro de hoy es uno de los últimos que he encontrado, y que creía descatalogado. Ya hemos hablado aquí de Forsyth en alguna ocasión, en concreto comentamos Cobra, su última obra, y Chacal, su primera novela de ficción.

La Alternativa del Diablo, escrita en el año 1979, nos sitúa cronológicamente un poco después, en concreto en el año 1982 en el que, debido a unas extraordinarias circunstancias la cosecha de cereales de la URSS va a ser insuficiente para alimentar al pueblo, lo que puede llegar a revueltas que el Comité Central no puede aceptar, pues podría suponer el fin de su poder.

Los americanos, enterados de esto por sus satélites espías, intentarán aprovechar la ocasión para avanzar en el proceso de desarme de cabezas nucleares, algo a lo que hasta entonces han sido muy reticentes los soviéticos.

En el seno del “Politburó” existen discrepancias sobre como enfocar esta crisis, muy ligadas a la sucesión del Primer Secretario, moderado, que ha de hacer frente a una facción más radical, que pretende tomar el poder una vez esté se retire.

Además, los occidentales serán conscientes de muchos de estos movimientos debido a que, por primera vez cuentan con una fuente, conseguida por los británicos, con acceso a las actas del politburó.

Esto, de por sí daría para una buena novela clásica de espionaje. Sin embargo, Forsyth va más allá introduciendo una segunda trama, vinculada con elementos independentistas ucranianos, que intentando provocar inestabilidad en su país para que pueda independizarse de la Unión Soviética –recordemos que estamos en 1982- tendrán una inesperada influencia en los acontecimientos principales de la novela.

No quiero dar demasiados detalles adicionales, para no “spoilizar” demasiado la trama, que tiene un desenlace sorprendente.

Además, las dos historias se intercalan perfectamente, manteniendo un buen ritmo en cada una de ellas, y extendiendo la novela hasta las 600 páginas, algo que desafortunadamente no ocurre en las últimas entregas del autor, que se ha vuelto algo más perezoso.

El estilo es el habitual en Forsyth, es decir con profusión de detalles técnicos, sin que estos se hagan demasiado pesados, y con una descripción minuciosa también –real o no, no lo sé- del funcionamiento de los “Servicios Secretos” y las relaciones entre superpotencias en un momento histórico de tensión.

Los gobernantes son ficticios, aunque guardan cierto parecido con los históricos, fundamentalmente, la Primera Ministra Británica, calcada a Margaret Thatcher, por la que el autor no esconde su aprecio y resolución.

Aún así Forsyth se permite alguna que otra licencia, como la “invención” de un superpetrolero de 1M de toneladas, cuando según he visto en la wiki, los más grandes construidos son de algo más de 500.000.

Una novela entretenida, que no defraudará a los amantes del género, y como he dicho, una buena elección para llevar a la playa o a la piscina.

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7 comments

  1. Carlos Martel /

    Va a ser la lectura de este verano. Acabo de volver de Moscú y seguro que la ambientación me va a resultar familiar.

    Por cierto que Frederick Forsyth es un gran entendido en historia militar, llegó incluso a presentar una serie de documentales (“soldados”) en la que se detallaba la historia del hombre desde el punto de vista de la guerra. Entiendo que el “patinazo” (o la licencia) se la haya tomado con un petrolero, algo que no hubiera hecho de ninguna manera con una fragata o un portaaviones.

    Salud!

  2. JIB /

    Joder, te veo al día con la lectura… 🙂

    El petrolero es el Freya, o me estoy cambiando de libro???

  3. Rick /

    A ver por partes y orden de aparición:

    ¿Moscú?, ¿Negocios o placer?. Lo del petrolero, supongo que será para darle algo más de empaque. No es la primera vez que lo leo. Recuerdo otro libro de Wilbur Smith, Voraz como el mar, en el que había otro barco así. Debe ser que lo que los escritores veían muy novelesco no debía ser práctico en términos de ingeniería naval.
    No sabía de su faceta como historiador militar, aunque visto el dominio de los temas, no me sorprende.
    Otro que sabe un huevo, y medio, de armamento es Tom Clancy, que incluso antes de hacerse famoso con el personaje de Ryan escribió una novela “Tormenta Roja” en la que se simulaba un conflicto USA-URSS, también en los 80.
    Además, según leí en la wiki, tiene publicadas obras de no ficción sobre armamento: submarinos, portaaviones, cazas…
    Por cierto, eché de menos tu punto de vista, como experto en el tema, sobre “The Pacific”, post de hace un par de semanas.

    JIB:
    El petrolero es el Freya, correcto.
    Sobre la lectura, es lo que tiene tener cantidad de tiempo libre…
    Además, con los que tenía en formato electrónico he ido tirando una temporada. Ahora estoy leyendo menos, y viendo más series, porque tampoco tengo ningún libro que me apasiones especialmente.
    Es lo que tiene lo ser un poco “compulsivo”. Si encuentro uno que me motiva no me dura nada…

  4. JIB /

    Clancy, además es asesor del pentágono en armamento. De Tormenta roja aprovecha luego varios personajes en otros libros, sobre todo del bando ruso, que dan mucho juego…

  5. Carlos Martel /

    Del bando soviético si me permites JIB 🙂

  6. JIB /

    Ya Carlos, lo que pasa es que a Bondarenko, cuando le saca partido ya ha desaparecido la unión sovietica y es en Rusia ;-), puestos a ser tiquismiquis, sabes que lo puedo ser un rato yo tambien

  7. Carlos Martel /

    Pues si, lo sé, mis disculpas….la verdad es no he leido tormenta roja y por el nombre me sonaba a la época soviética. Además lo del bando me ha sonado a dialéctica de la guerra fría. Mil Perdones.

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