True Blood (T4): El universo “True Bloodaniano” cada vez más paralelo.

Nov 04

Este post lleva ya días rondándome por la cabeza. Las series de verano hace tiempo –en el caso de True Blood casi dos meses- que han acabado, y de hecho las “post verano” cortas, como Downton Abbey, están a punto de acabar; pero no sabría muy bien como describir esta última temporada.

Creo que True Blood está en esa especie de universo paralelo en el que transcurre y muchas veces no se sabe demasiado bien que esperar de ella. Bueno, algo sí que se sabe, que cada vez es más excesiva, y –como diría Bart Simpson- con muchas “Tetas y Culos”, bastante más que la mayoría de series USA, que suelen ser muy “blancas” en ese aspecto.

Al principio estaba la referencia de las novelas que la originaron, de las que habré leído seis o siete, pero ya ni eso. Mi impresión –y creo que no es la primera vez que lo digo aquí- es que, paradójicamente, se da el efecto contrario de adaptar un libro a una peli (donde normalmente hay que cortar para adecuarlo a la duración). Aquí tenemos libros relativamente cortos y doce episodios, la mayoría cercanos a la hora de duración -hasta en eso se diferencia del resto de series, más centradas en los 40 min, aunque para el cable (HBO, Showtime, AMC) es algo diferente- y claro hay que llenarlos con historias diferentes, personajes nuevos, tramas alternativas…

En este caso es lo que ha pasado. La serie recuerda, ligeramente, al cuarto libro, pues hay una bruja que amenaza a los vampiros, volviendo al temible Eric en un plácido corderito. Sin embargo, a partir de aquí, poco que ver.

httpv://www.youtube.com/watch?v=eAvoCSEFkGI

Tenemos hasta episodio “inquisitorial”, centrado en España, cuyas consecuencias se arrastran hasta el futuro, convirtiendo a una apacible “bruja” aficionada en un peligro para el universo sobrenatural ¡Que cada vez está más crecido!, pues a los vampiros se le han añadido hombres lobo, hombres pantera, cambiantes (incluso de formas humanas), hadas y brujas. En resumen, un cocktail irregular y, en mi opinión, excesivo.

httpv://www.youtube.com/watch?v=YwYlBNFZywA&feature=related

httpv://www.youtube.com/watch?v=klnbwfozPYQ&feature=related

Sobre el desarrollo de la temporada, pues no me gustaría dar demasiados detalles, si no después me acusan de “cargarme”, a base de spoilers, lo interesante de la trama, pero así en genérico diría que hay: cambios de personalidad, nuevas parejas (algunas bastante imposibles), parejas rotas, traiciones, posesiones demoníacas, charlas con los espíritus, celos, muertes, traiciones, hechizos, luchas, desnudos, “borrados de memoria” masivos, resurrección de los muertos, halloweens (que en el universo “True Bloodaniano” son más espectaculares) y, como no puede ser de otra manera, un cliffhanger interesante para el verano que viene.

A partir de aquí, pues ya sabes. Si te atreves ¡A por ella!, eso sí como no la veas con la mente abierta, y dispuesto a que sea un mero entrenamiento, que a veces puede saturar, es mejor que ni lo intentes.

httpv://www.youtube.com/watch?v=Wet1RGE0q5k

Por último, un comentario final. La serie sigue teniendo como “Show runner” un palabro yanki, que viene a decir que es el jefe a Alan Ball, que para los que no lo sepan fue el creador de “Six Feet Under” (A dos metros bajo tierra). Es algo que no deja de sorprenderme, mas cuando (gracias Wiki) veo que Ball suele escribir, al menos, un par de episodios por temporada, pues no puedo imaginar dos series más diferentes.

httpv://www.youtube.com/watch?v=LcJKlOfNrjw&feature=related

SFU era moderación, TB aberración; SFU era sobria, TB barroquísima; SFU contenida; TB exaltada. En fin, y así podría seguir un rato, aunque espero haberme explicado.

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