A petición del respetable: Gandia Shore

Feb 16

Antes que nada una aclaración: aunque pueda usar en alguna ocasión el plural la opinión en este caso es sólo mía, no de EHA. Creo que Dani no ha seguido el programa, y si tiene su opinión ya la emitirá en el apartado de comentarios al uso del post. Ahora pasemos al post en sí, no sin antes poneros en antecedentes con un previo “marca de la casa”

Hace unos meses, cuando el programa empezaba a emitirse, uno de nuestros habituales, probablemente a modo de provocación nos invitó a opinar sobre el mismo. Como el hilo de comentarios tiene menos vida de lo que nos gustaría no vamos a defraudar las expectativas de nuestro querido JIB, aunque dudo que fuera algo más de una coña, pues no puedo imaginar programa más fuera de cualquiera de sus criterios.

Ahora podría hacerme el mártir e invocar “nuestro deber” y compromiso para hacer las cosas bien, y opinar con fundamento como causa de que me haya tragado toda la temporada, con el horror que eso puede causar; pero la verdad es que tampoco ha sido tan terrible y si no me hubiera entretenido nada lo hubiera dejado, que uno puede estar comprometido con el “público”; pero tampoco es masoca.

Por si no lo sabéis –los habituales sí que lo saben- Dani y yo nos hemos criado en Gandia –y siguiendo con los datos personales Dani trabaja y vive en Gandia y yo vivo dos tercios del año también, incluido todo el verano y a cinco minutos andando de la casa donde vivían- de ahí parte de la curiosidad, que vuelvo a decir no es excusa, para seguir la temporada. He de reconocer que uno de mis motivos era ver los sitios que conozco y como iba a aparecer mi ciudad.

Además, para poner más carne en el asador ya antes de emitirse, y a pocos día de empezar la grabación –debido a un incidente con una de las concursantes- surgió la polémica, en forma de trifulca en el gobierno local. La oposición montó un buen pollo por como iba a quedar la imagen de la ciudad, acusando al gobierno de cargársela –por supuesto sin haber visto ni un segundo- del programa, y de estar en connivencia con la productora a la que habrían dado todo tipo de facilidades. El gobierno, como siempre lo negó todo, a pesar de que “curiosamente” los “animalicos”, perdón concursantes trabajaran en un chiringuito propiedad, al menos en parte, de uno de los concejales, que no debió tener demasiada participación porque si no los concursantes no habrían salido de sus locales. En vez de eso han salido reflejadas todas las opciones que ofrece la noche gandiense, que no son pocas.

Por si a estas alturas no habéis oído hablar del programa, o sabéis de que va se trata de lo siguiente: poner a ocho “animalicos” -que para eso hay un casting masivo, y supongo les harían algún test psicológico- como se dice aquí “de lo mejor de cada casa” junto en un pedazo de chalet en el mes de agosto en Gandia, darles un “trabajo” de tres o cuatro horas diarias, día sí día no, en turnos alternos, en un chiringuito, con el que supuestamente pagaban la estancia y les daba para sus múltiples salidas ¡JáJá!; pero bueno no vamos a hacer los números.

Esto, para variar, ha provocado numerosas críticas de gente que ha dicho que si eso es ejemplo de la juventud; que que valores se transmite así; que si a eso es a lo que aspiran los jóvenes de hoy en día, a emborracharse y salir de juerga hasta las tantas; y numerosas pajas mentales que ahora no vienen al caso. A mí me hace gracia todo este tipo de sesudos análisis supuestamente sociológicos que se quieren hacer de la juventud, o extrapolar el comportamiento de un grupo, que ha sido elegido, imagino, que por su potencial de dar la nota hacia toda la juventud.

Pues ¿Qué queréis que os diga? Pajas mentales y ganas de mear fuera del tiesto, confundiendo un programa de la tele, de la MTV además, que no es que sea la cadena con más audiencia y que va destinada a un público juvenil, que supongo que es más inteligente de lo que lo quieren hacer ver y no elegirá como modelos en su vida a esta pandilla. ¡Por Dios que llevamos tropecientas ediciones de Gran Hermano! -y este sí que no lo seguimos, eh- como para llevarnos las manos a la cabeza con esto

Yo, que ahora tengo 36, calculo entre diez y quince años más ¡Que mayor se hace uno! que la mayoría de ellos, no he podido dejar de mirar con cierta nostalgia alguna de sus salidas.

Sí, hemos tenido veinte años en verano y con el curso sacado nos gustaba salir con los colegas de fiesta, si se tenía una casa para montar fiestas, tomar un par, o tres, de copas mejor y después ir a los pubs o discos de la zona y acabar ya de día bañándose en la playa, y todos los que hacíamos eso somos, creo, “respetables miembros de la sociedad” hoy en día, así que tampoco es para tanto.

Que sí, que el casting es un poco extremo; pero es que así da más juego. Además, es curioso pero ellas, una panda de chonis, han quedado mucho peor retratadas que ellos, que al lado de ellas y quitando tatuajes, macarrismo y musculitos de gimnasio han parecido bastante más responsables y centrados.

Además, me ha gustado la manera en la que se ha “vendido” la ciudad, un sitio donde la gente joven puede pasar un buen verano, sin molestar al “turismo familiar”, mas que nada porque sus horas de actuación son muy distintas y donde se puede hacer algo más (actividades acuáticas, paint ball, karts, parasailng) que juerga nocturna. El montaje, un poco al estilo “mockumentary”, poniéndolos a ellos en evidencia mas de una vez y una banda sonora, fresca y actual han ayudado, además, a que los episodios, que se han alargado sobre los previstos, no hayan resultado una “tortura”.

Así que no sé si habrá segunda temporada; pero si la hay, es posible que lo volvamos a contar aquí, pues será curioso ver como se trata el “fenómeno” si vuelve a nuestra ciudad, ahora que ya son conocidos.

Por cierto, esta vez no hay vídeos. Me ha parecido demasiado. Para eso la web de la MTV o el “Yutub”.

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