Anna Karenina: Lo “diferente” no tiene porqué superar a lo “clásico”

Mar 25

Para elegir la última peli que he visto tenía entre un drama de época, en el que la prota es una de mis “debilidades” y una peli sobre azafatos “plumas”, que no está resultando demasiado favorecida por la crítica.

Sí, estoy hablando de “Ana Karenina”, y de “Los Amantes Pasajeros”, y la verdad es que entre ver a Keira Knightley en pantalla grande y los protas de “Los Amantes”, pues no hay color.

Además, quería ver si valía la pena la historia, por si acaso alguna vez me da el punto y me pongo con la novela. No es que me asusten los “tochos”; pero todas esas “Obras maestras clásicas de la literatura”, sí que me dan un poco de pereza, así que no está mal del todo aprovechar la adaptación al cine, a pesar de que siempre se suelen quedar cortas. Después de esta adaptación no sé qué pensar, así que igual que con “Los Miserables” –cuya última adaptación comentamos también aquí hace poco- igual hasta me animo un día de estos.

Eso sí, hay que avisar que sí lo que esperáis –yo al menos lo hacía, pues a no ser que te lo digan, en el tráiler es difícil fijarse- es una adaptación “clásica”, esta desde luego no es vuestra peli.

No vais a ver grandes exteriores, de hecho ese tipo de escenas brillan por su ausencia, apostaría a que no pasan de la docena en toda la película. Después de haber investigado un poco por Internet, resulta que es la manera que se le ha ocurrido al director para ser “diferente”, pues como la historia se ha adaptado en numerosas ocasiones, mejor ser original. Y en este caso la originalidad se reduce a “teatralizar”, literalmente la película.

httpv://www.youtube.com/watch?v=HaLEfHIRn18

Así, gracias a esta ocurrencia, te cuesta casi media hora hacerte a la idea, pues no sabes si estás viendo una obra de teatro, que forma parte de la trama, en la que los personajes se desenvuelven a través de un escenario, que va cambiando de decorados conforme se suceden las escenas; o si las transiciones de los personajes entre bastidores forman parte del “estilo”. Al cabo del rato te das cuenta de que sí, efectivamente, es un tema de “estilo”; pero, al menos en mi caso, has perdido parte del “hilo”, que tampoco es fácil de seguir, o se explica con detalle. Hay personajes que hasta después de ver la peli –y buscarlo- no he sabido muy bien cómo se relacionaban entre sí.

Después he leído que fue la “brillante” -a mí no me convence- metáfora que se le ocurrió al director para reflejar a una sociedad que en gran parte “actuaba”. En fin, yo casi que hubiera preferido algo más el estilo “Dr Zhivago”, por poner un ejemplo de cercanía, aunque también reconozco que es una peli que nunca he visto entera, y por lo menos hubiéramos visto paisajes.

httpv://www.youtube.com/watch?v=tXgzN1Fb73w

La historia, sin entrar en demasiados detalles trata de una mujer que se casa a los 18 años, la historia transcurre unos 10 años después, con un noble, bastante mayor, que forma parte del gobierno del Zar en S. Petesburgo. En un viaje a Moscú, pues quiere mediar en la reconciliación de su hermano, que ha sido infiel a su espsa conocerá a un joven oficial del que se enamorará y por el que pondrá su reputación –y con ella la de su esposo- en juego. Como veréis, muy original no es.

Además, el personaje principal, no parece que sea demasiado del agrado del autor, o al menos esa es la impresión que da –impresión que la propia Knightley, Ana Karenina en la peli, ha declarado en alguna entrevista-.

Así que por mucho que te guste la actriz, acabas hasta las narices de ella, que acaba dando la impresión de poco más que una niñata malcriada. Ojo que igual lees la novela y es muy diferente; pero aquí es difícil, por muy fan que seas, verla de otra manera. De hecho, a mí –y esto es una opinión personal, probablemente influenciada porque soy tío- el que más simpatías me acaba despertando es el marido de Ana, Karenin –Jude Law-, que le perdona bastante más de lo que se esperaría en esa situación, y teniendo en cuenta que estamos hablando de la Rusia Zarista.

httpv://www.youtube.com/watch?v=Iy6hyOQffgY

Completa el “triángulo” el Conde Vronsky (Aaron Johnson), que resulta, -igual es por el estilismo ya quehacía tiempo que no veía un bigote tan ridículo- “blandito” sobre todo si lo comparas con Jude Law. Parece mentira que ella se pueda encaprichar de un tipo que parece que se arregle más que ella.

Podría ponerme a hablar de los secundarios; pero es que hay muchísimos y esto se me volverá a eternizar. Además, como he dicho hay algunos sobre los que me cuesta establecer las relaciones, y para meter la pata, mejor callar e ir acabando.

httpv://www.youtube.com/watch?v=BiKXoC2XEL0

Eso sí, a pesar de que he hablado de que esta versión “teatralizada” no me acaba de convencer, que prefería algo más “abierto” sí que he decir que visualmente, y superada la primera impresión claustrofóbica hay escenas que están muy logradas, como la del Vals Ana-Vronsky, pues aplica la técnica “Matrix” a una peli de época y el resultado es muy resultón.

La escena: El Vals

Valoración: 6.5

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