El Asedio (Arturo Pérez Reverte)

Jan 25

El post de hoy empieza con anécdota. Hace unos días, cuando preparaba el de “El Tango de la Guardia Vieja” me puse a buscar –generalmente algo que hago con los “habituales” del blog- viejas referencias. Me extrañó mucho no encontrar en el buscador esta novela, pues la había leído cuando EHA ya estaba en marcha. De hecho, recordaba haberlo escrito ¿Se me estaba yendo la cabeza? Pues sí y no. Efectivamente el post estaba escrito –desde hace casi dos años- y lo he encontrado entre los textos del blog (siempre escribo en Word y pego después, pues el editor de texto del blog me gusta menos). Así que ante la duda de que se quedara en el olvido, al no ser ya una obra “actual” o publicarlo, pues no sólo de la actualidad se alimenta nuestro blog, y esto lo confirman los términos de búsqueda del blog, he decido publicarlo, previo proceso de edición.

El asedio -si la memoria no me falla- la novela más larga de Pérez-Reverte, con cerca de 800 páginas –que se disfrutan desde la primera a la última- y, siempre desde mi punto de vista la más compleja narrativamente, al alternar diferentes historias.

En esta ocasión la acción no se ubica en el plano temporal actual, pero a diferencia de otras incursiones en el género histórico –“Cabo Trafalgar”, “Un día de Furia”, y sin tener en cuentala saga Alatriste-es una historia de ficción.

La historia transcurre en 1811-1812 en la ciudad de Cádiz, que sufre el acoso de las tropas napoleónicas, y que se haya inmersa en el proceso de redacción de una Constitución, –si no me falla la memoria- la primera en la historia de España.

En este marco espacio-temporal se desarrollan diversas historias, en las que se mezclan varios géneros, que el autor ha cultivado por separado a lo largo de su trayectoria: misterio-policíaco, histórico, marino…

Así tenemos como historias principales:

Un capitán de Artillería del Ejército Francés, más científico que soldado, que es el encargado de bombardear la ciudad, y ha de hacer frente a la adversidad de tenerlo que hacer con medios diferentes (obuses) en vez de los que su experiencia le dice (morteros), pues eso sería contrariar las órdenes expresas de Napoleón –vamos igualito que en la vida real, en la que el jefe, aunque tenga menos conocimientos específicos de un tema siempre tiene la razón- que nadie en el Estado Mayor osa contradecir.

Un comisario de policía, bastante expeditivo en cuanto a sus métodos, que encuentra el posible patrón de un asesino en serie, y que no dudará en recurrir a cualquier método –incluso a algunos que lo podrían llevar ante un pelotón de fusilamiento- para atrapar a ese escurridizo ladrón, para el cual la ciudad es una especie de tablero de ajedrez gigante, curiosamente una de las mayores aficiones del comisario.

Una comerciante de la ciudad, la última de una estirpe familiar, que ha de hacer frente a su condición de mujer en un mundo de hombres, y que debe frente a un futuro incierto, tanto por la situación de la Guerra, como por la posible independencia de las colonias americanas, que amenazaría la privilegiada situación de Cádiz como foco del comercio con América.

Un marino, que ante la difícil situación ha de convertirse en corsario, con patente de corso, es decir, un pirata “legal”, por lo menos a efecto del gobierno, para poder hacer fortuna.

Además de estos personajes principales, tremendamente ricos, y bastante trabajados en su psicología todos ellos, encontramos -ligados a cada una de las historias- una interesante galería de secundarios que aportan bastante a la historia, y que a veces actúan de nexo entre ellas.

Las historias, en principio, se presentan por separado, aunque pronto descubrimos que los personajes principales, y algunos de los secundarios interaccionan entre ellos, por lo que las historias no se comportan como compartimentos estancos.

Hay relaciones que se ven venir desde un principio, mientras que otras son más sutiles y se van descubriendo a lo largo de los capítulos.

A pesar de la longitud del libro es muy entretenido, ya que en realidad es como si se leyeran tres, o cuatro novelas en una: tenemos desde la novela más histórica -al estilo “Un día de furia”- en cuanto a la historia militar referente al asedio –con algún punto de vista similar al de “Territorio Comanche”-, o a las deliberaciones de las Cortes, algunas con personajes reales, que explican la situación del momento; la novela marítima –al estilo Cabo Trafalgar o “La Carta Esférica”- en la el autor demuestra su pasión por el mar con un vocabulario preciso, bastante técnico en ocasiones; la novela policíaca, de misterio –en la línea de títulos como “La Tabla de Flandes” o “El Club Dumas”, en una historia en que creo que lo ha puesto imposible para identificar al asesino; un personaje femenino de gran carácter, una constante en la obra del autor: “La Piel del tambor”, “La Reina del Sur” o “La Carta Esférica”, que ¿Arrastrará a la perdición a algún hombre, en teoría impermeable a estos encantos? Lo pongo en interrogante, pues es una tónica en la obra del autor, que prefiero dejar en duda, para los posibles lectores, y que como suele ser habitual no creo que defraude a los habituales del autor.

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2 comments

  1. Carlos Martel /

    De verdad que me lo tragué hasta el final por que es Pérez Reverte pero tuve tentación de dejarlo. En mi opinión la trama principal es la que trata los asesinatos en serie y hay demasiada parafernalia alrededor de ella. A Pérez Reverte le encanta el ajedrez como ya ha dicho en público muchas veces pero meternos todas las conversaciones trascendentales de la novela en medio de partidas de ajedrez me parece demasiado. Como le mola la náutica, aventuras Obrianescas al canto. Lo de la física aplicada al tiro parabólico….de nota. En mi opinión, son varias novelas en una y leer tantas historias a la vez todas tan desarrolladas me parece agotador. Este estilo te lo encuentras en Follet, Tolkien etc. pero ya va uno preparado para ello demonios!
    Me gustó mucho más la carta esférica siendo que la ambientación en el Cadiz asediado plantea un escenario mucho más rico.

  2. A mí también me gustó más La Carta Esférica. Coincido contigo en que son varias novelas dentro de una, y que algunas están más logradas que las otras.
    Yo creo que con la trama del asesino pasa como con muchas novelas de ese estilo, que al final parece que le “cuelgan el muerto” al primer personaje que se les ocurre, sin que hayas tenido indicios para adivinarlo, que es uno de los alicientes de estas novelas.

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